Una de las principales ventajas de .NET es que permite escribir una aplicación una sola vez y ejecutarla en distintos sistemas operativos, como Windows, Linux y macOS, sin tener que reescribir el código para cada plataforma. Esta capacidad es una de las razones por las que .NET se ha convertido en una de las plataformas más utilizadas para el desarrollo de software.

Aclarando conceptos: .NET, C#, ASP.NET Core y Visual Studio

Al comenzar a aprender .NET es muy común confundir estos cuatro nombres, ya que suelen aparecer juntos cuando se crea un proyecto. Sin embargo, cada uno cumple un papel diferente.

Una buena analogía es pensar en una cocina:

Es importante recordar que estas herramientas son independientes entre sí. Por ejemplo, es posible desarrollar aplicaciones en C# sin utilizar Visual Studio, o trabajar con .NET sin necesidad de usar ASP.NET Core.

Los tres componentes principales de .NET

La plataforma .NET se apoya principalmente en tres componentes:

CLR (Common Language Runtime)

Es el motor de ejecución de .NET. Se encarga de ejecutar el código y administrar aspectos internos de la aplicación, como:

Es, en pocas palabras, el componente que hace que la aplicación funcione correctamente durante su ejecución.

BCL (Base Class Library)

La Base Class Library es una enorme colección de clases ya construidas que permiten realizar tareas comunes sin tener que programarlas desde cero.