En una base de datos no basta con guardar información. Antes hay que decidir qué información se necesita representar, cómo se identifica cada registro y cómo se conecta con los demás.
En TiendaLatam, por ejemplo, existen millones de registros. Si hubiera dos clientes llamados María López, necesitamos una forma de distinguirlos. Y si un pedido pertenece a un cliente, fue atendido por un empleado y ocurrió en una sucursal, necesitamos representar esas conexiones sin repetir toda la información.
Para resolver esto existen cuatro conceptos fundamentales del diseño relacional:
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Una entidad es cualquier objeto, persona, lugar, concepto o elemento del mundo real sobre el que necesitamos almacenar información.
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Puede ser algo concreto:
O algo más abstracto:
Por ejemplo, un pedido no es un objeto físico que podamos tocar, pero es un acontecimiento que ocurrió en un momento determinado, en un lugar y con personas involucradas. Por eso puede considerarse una entidad.