Hola, Soy Donna. Y hace un tiempo me di cuenta que por más que meditara, visualizara, hiciera terapia o creara vision boards… cada vez que volvía a “la vida real”… mi vida seguía igual.
Lo cual me frustraba, porque me hacía sentir que por más movimiento que haga, nada cambiaba. Entonces me di cuenta que tenía que tomar otras decisiones, tenía que hacerme otras preguntas, y sobretodo, tenía que posicionarme desde otro lugar.
El dolor de conocerse y no saber qué hacer con esa información, la impotencia de sentir que por más esfuerzos que uno haga, el deseo no se cumple, o las ganas de que la vida cambie… pero no entender cómo hacerlo. Lo viví profundamente. Y pasaba horas leyendo, aprendiendo, escuchando un nuevo podcast… hasta que decidí hacer ALGO DIFERENTE.
Porque desde el mismo lugar no se puede crear nada nuevo… ¿cierto?
Entonces, empecé a preguntarme:
Y si bien había hecho muuuucho, y me levantaba 5 am, y hacia terapias, etc…
También en el momento en que me hice la primer pregunta me di cuenta: mis deseos era un caos. No tenían orden. No podía ponerlos en palabras de manera clara. Por más herramienta que utilizara, desde donde uno crea realidad (LA PALABRA) ya partía desde el caos… tenía que modificar eso en mi.
Tenía que ordenarme.
Cuando aprendí a ordenar mi palabra, alinear mis emociones, actuar en coherencia…
La MAGIA empezó a suceder: Aparecían señales que me indicaban que estaba dirigiéndome bien, empecé a observar mis fallas y dar respuesta ante ellas, empecé a crecer en todas las áreas de mi vida: logrando vivir de mi negocio, mudarme al extranjero junto a mi pareja, crear el cuerpo que deseaba, y creándome a mi misma.
Que si bien, aún queda muchísimo recorrido por hacer, es hermoso ver hasta donde me trajo el conectarme con lo divino para crear mi realidad, y para crearme a mi misma.