Hola, yo soy Rubén y esto es El parche de Din, el podcast personal de un oftalmólogo entre los países nórdicos y España. Este es el episodio 271 y se titula "Alsacia". Es una región en Francia, una región histórica, con mucha historia, que ha estado en disputa entre algunos estados alemanes y Francia desde hace mucho tiempo. Y quiero hablar de ella porque recientemente he estado unos días, una semana más o menos, allí, en Alsacia, en casa de unos amigos, y quería hablar de esta región. Pero antes, unos avisos parroquiales sobre el podcast.

Y es que, como dije ya previamente, he hecho un cambio de alojamiento. Ya no estoy en el hosting, en el servicio de alojamiento que tenía antes, me he trasladado a otro, a uno llamado rss.com, y tras hacer el cambio he hecho comprobaciones para ver si todo funcionaba bien. Aparte de que se recibieran los archivos de audio en los podcatchers, en las aplicaciones de podcast normales, que es la forma normal que yo utilizo para oír podcast, también he comprobado si el nuevo alojamiento, el nuevo hosting, se conectaba perfectamente, si se conectaba bien con las plataformas habituales, tipo Spotify, Ivoox, YouTube, etc. Y al hacerlo, he entrado en estas plataformas que hacía mucho tiempo que no entraba. Y me he dado cuenta de que tenía algunos comentarios, concretamente en Spotify. En Spotify se pueden hacer comentarios a episodios, pero como no uso Spotify no tengo la costumbre de entrar en la plataforma para revisar si hay comentarios. Y había comentarios de hace muchísimo tiempo que ni me había enterado, así que aquí pido perdón públicamente a los que me habían comentado, concretamente a Lorena, Salvador, a Víctor, Gabriel y a Luis, que me habían dejado comentarios y no les había contestado porque no los había visto. Así que, a partir de ahora, me comprometo a mí mismo a ir repasando esas plataformas que, aunque no use, como sobre todo Spotify, Ivoox y YouTube, en las cuales se pueden escribir comentarios, iré entrando de vez en cuando para leerlos y responderlos.

Aparte de esto, tenía que hacer una mención corta al episodio 268, el que hicimos, el que publiqué hace tres semanas y que se titula "Bancos Suecos". Y es que Daniel Aragay, del podcast "Haciendo el sueco", entre otros, me estuvo comentando con razón que lo que estuve explicando de las comisiones que me cobraban por el mantenimiento de la cuenta y por la tarjeta, por la tarjeta de débito y por los servicios de pago, esos servicios que estuve explicando que no se daban por supuesto o no siempre los tenían todas las cuentas, esos "betaling services", servicios para recibir y enviar ese tipo de transferencias y domicilaciones que estuve explicando en ese episodio, no siempre cobran comisión en todas las cuentas de todos los bancos. Y cuando me lo comentó, sí que me acordé de que, en su momento, pues eso ya fue al principio, hace, pues eso, unos seis u ocho meses de vivir en Suecia, sí que, preguntando por ahí, había algunos bancos que tenían menos comisiones o incluso algunas de esas cosas no tenían comisiones. Pero al final se me hizo un poco cuesta arriba porque, como el BankID está ligado a la cuenta del banco, no sabía muy bien si al cambiar de banco se interrumpía lo del BankID. Todavía no me defendía bien con el sueco o estaba un poco más ocupado con otras cosas; al final, lo dejé. Y sí, aunque son comisiones y son gastos o cuotas recurrentes todos los meses, al final pues lo dejé correr.

Bien, entrando ya en el tema de hoy, en esta semana más o menos que hemos estado allí, hemos tenido oportunidad de visitar la zona de Alsacia, que es muy bonita. No es la primera vez que viajo allí; de hecho, en Estrasburgo había estado ya en dos veces anteriores. Esta es la tercera vez que visito Estrasburgo, pero realmente no lo he visitado en condiciones. En Estrasburgo ya sabéis que está el Parlamento Europeo, el Tribunal de los europeos, de los derechos humanos, etc. Pero, aparte de esa zona un poco relacionada con la Unión Europea, como ciudad, Estrasburgo es muy bonita. La había visitado muy poco y en esta ocasión he tenido tiempo de visitarla en condiciones. Si no conocéis Estrasburgo, es una ciudad muy recomendable. Yo creo que está a la altura de las grandes capitales europeas, como Praga, Budapest, Viena, etc. Estrasburgo no se lleva la fama porque no es capital de ningún país y, sin embargo, yo creo que por cultura, por importancia histórica y porque, bueno, es que es muy bonita de visitar, merece mucho la pena y está a la altura de estas otras capitales que he mencionado. Y sí, está muy bien visitar la zona de edificios relacionados con Europa, está bien, pero sobre todo el casco histórico, con una catedral impresionante, la zona que llaman de la Gran Isla y todos esos canales, puentes y esclusas que van por el centro de la ciudad, y todas esas casas pintadas y decoradas al estilo alsaciano, que es muy parecido al estilo alemán y francés, con sus propias variaciones, pero de esa zona y de aquellas épocas de casas, incluso del siglo XV, pero del siglo XV al XVII, XVIII, muy bien decoradas, muy bien mantenidas... Es una ciudad que merece mucho la pena.

Aparte de Estrasburgo, que ha sido, bueno, pues el centro donde hemos visitado más y de donde salíamos para hacer las demás excursiones, también hemos visitado otros lugares. Y es que Alsacia tiene una riqueza cultural y una tradición que se extiende en muchos ámbitos. Tienen, por ejemplo, un idioma local, que es el alsaciano, que en la práctica es como una mezcla de francés y alemán, que es lógico, ¿no? Es una región francesa que está limítrofe con Alemania y que ha sido también territorio alemán durante mucho tiempo, como decía. Ha estado en disputa desde la Guerra de los Treinta Años, pero ya desde mucho antes. Ha sido un territorio que ha estado entre los estados alemanes, entre el Sacro Imperio Romano Germánico y los reinos francos, bueno, el reino de Francia. De esa forma, el estado en un sitio u en otro le ha configurado un carácter donde los alsacianos se sienten, sobre todo alsacianos, al margen de que ahora, en el siglo XXI, estén en Francia, porque en otras épocas han estado en Alemania, ¿no? Como digo, tienen un idioma local que es muy parecido a estos dos, al francés y al alemán, pero tiene una historia anterior. O sea, que el alsaciano se fue desarrollando a la vez que el lenguaje romance de esa zona, de zonas limítrofes, que se convirtió en el francés, y el lenguaje germánico de la época se convirtió en el alemán moderno; o sea, que fue evolucionando paralelamente a los otros dos idiomas. También, como decía, tiene tradiciones culinarias, hay muchos viñedos, los vinos alsacianos tienen su denominación de origen y son famosos. También están orgullosos de sus espárragos, por ejemplo; es un plato típico que no pudimos evitar probar. Incluso, y eso me pareció curioso, cuando pides, vas a tomar algo en una cafetería y no quieres tomar alcohol y quieres un refresco y pides algo de cola, pues en vez de darte una Coca-Cola o darte una Pepsi, tienen su refresco de cola local, de Alsacia.

Aparte de visitar Estrasburgo, como decía, hemos visitado algún pueblo más. Quizá el más importante es una ciudad más pequeña que Estrasburgo, por supuesto, pero también importante allí en Alsacia, que se llama Colmar. Me resultó gracioso el nombre porque suena parecido a Kalmar, que es la ciudad sueca donde hemos vivido el último año y pico. Cuando llegas a Colmar, en esta cosa aquí, en Alsacia, esta ciudad francesa, llama la atención que, según llegas con el coche, lo primero que ves casi en la rotonda ya de entrada a la ciudad es algo que es un poco, vamos a decir, cutre o poco elegante o muy fuera de lugar: es como una especie de réplica, en pequeñito, de la Estatua de la Libertad, ahí en la entrada de una ciudad francesa histórica. ¿Digo que queda cutre o que queda raro? Pues yo qué sé, como cuando ves en algunas ciudades de Estados Unidos, tipo Las Vegas, o algunas ciudades de Asia, que hacen réplicas modernas de monumentos, construcciones que evidentemente no pertenecen a esa zona, sino réplicas modernas de edificaciones situadas muy lejos. ¿Qué pinta aquí una referencia a Nueva York, en una región con tanta historia? Tú esperabas ver, pues eso, castillos, edificaciones medievales, este tipo de cosas, y ves una cosa como la Estatua de la Libertad, que pinta aquí Nueva York. Bueno, pues está bien puesto porque la Estatua de la Libertad de Nueva York es de Colmar. El escultor francés que hizo la Estatua de la Libertad a finales del siglo XIX era precisamente originario de aquí, de esta ciudad. Se llamaba Frédéric Auguste Bartholdi, y en la ciudad, en Colmar, tienen un museo Bartholdi dedicado a este escultor, que además de la Estatua de la Libertad hizo, por supuesto, más cosas. Entonces, sí, era pertinente, efectivamente, porque el símbolo más importante de Nueva York y uno de los más importantes de Estados Unidos es una obra íntegramente francesa, concretamente de Alsacia, de aquí, de Colmar.

A más de este dato, que puede ser más o menos curioso, la ciudad o el pueblo grande o la ciudad pequeña de Colmar es como meterse en uno de los cuentos de los hermanos Grimm. Si tú piensas en una ciudad europea, una ciudad centroeuropea idealizada, pues es sin duda Colmar. Y un poco lo que comentaba de la zona centro de Estrasburgo, pero más todavía, con sus casas pintadas de estilo, no voy a decir medieval porque es un poco más tardío, pero del estilo centroeuropeo. Sí, alsaciano, que utiliza... tiene un tratamiento de colores un poco diferente, pero todas muy adornadas, con muchas flores por todos lados, canales de agua por todos los sitios, no solo las propias fachadas de las casas, sino algunos tejados también con muchos colores, terrazas, puentes... Yo creo que es una visita obligada. Aparte de este pueblo, que es el más importante de esa región, de Colmar también visitamos algún pueblo un poco más pequeño, lo mismo, para ver esas calles de cuentos con sus empedrados que parecen medievales, con esas torres con relojes típicas de la región centroeuropea, esos restaurantes, esas terrazas... Como diferencia de la región alemana es que en Francia se come mejor y, cuando hemos comido en esos restaurantes con terrazas que daban a la calle o daban a los canales, se comía.

Como último elemento cultural o histórico que visitamos, aparte de estas ciudades y pueblos, visitamos un castillo, el castillo de Haut-Königsburg, que ya por el nombre pudimos deducir que significaba literalmente "castillo del rey" o "alto castillo del rey". "Burg" significa "fortificación", "fortaleza", "castillo", aunque luego hacía referencias a las ciudades que se creaban alrededor de esa fortaleza. Y "König", el término alemán que es como en inglés "king" o en sueco "kung", que significa "rey", curiosamente tampoco fue residencia real durante mucho tiempo. Al final, estuvo a cargo de diferentes nobles y, como es lógico, como esta región estuvo en disputa y cambiando de señor, de los estados germanos a Francia. Tiene una historia muy larga, este castillo, que ahora tampoco merece la pena relatar. Pero también es uno de los castillos por aquí, del centro de Europa, más bonitos de los que he visitado. He visitado varios castillos en Alemania, también muy bien, muy bonitos. Es un poco a ese estilo. Muy grandes, muy altos. No es un castillo en ruinas, sino un castillo en condiciones que, con el paso de los siglos, se fue haciendo más grande y se fue reconstruyendo, y tiene partes de diferentes épocas, desde muros y partes más medievales a otras áreas que se reconstruyeron o que se ampliaron en el siglo XVI, siglo XVII. Por fuera es digno de ver, pero me gustó mucho más por dentro, porque como digo, se estuvo manteniendo y tiene sus capillas, su sala de armas, su gran comedor, las estancias para los señores del castillo, los nobles de turno, las cocinas... Está todo muy bien conservado y merece sin duda la pena la visita.

Así que es mi recomendación, si alguna vez vais de vacaciones, de visita por esa zona, en la parte sureste de Francia, en las orillas del río Rin, esta zona de Alsacia, merece mucho la pena. Está ahí en la frontera alemana y es una zona que, en el viaje que hicimos hace poco, ese viaje que hicimos por Francia el año pasado, no visitamos. Visitamos Bretaña, visitamos toda la zona centro del Loira, Occitania... Estuvimos varios días visitando muchas zonas de Francia, pero esta Alsacia no la visitamos, no nos pillaba tan a mano. Y bueno, teníamos unos días limitados y preferimos ir a otros sitios. Y esta es un poco como una gran descubierta desconocida, por lo menos para mí. Yo había visitado Estrasburgo, pero poco, pero no había visitado la zona y merece mucho la pena. Además, conocer este tipo de ciudades, que tienen una identidad propia, visto en otro sentido, es un poco diferente a lo que vivimos los españoles. En España, aunque hay regiones con una cultura un poquito más propia o separada de lo que es la unidad española, como el País Vasco, Cataluña, Galicia, etc., realmente, como unidad nacional, como somos una península y luego están los Pirineos, las distintas poblaciones o culturas españolas han estado más relacionadas entre sí y menos relacionadas con los países extranjeros. Es decir, los reinos de España, las Españas, que luego ya se fue unificando de forma más tardía, tenían una unidad cultural que en otras regiones no pasaba.

Ya me llamó la atención, cuando vivía en Suecia, pues que la región sur, que estaba más cerca de Dinamarca, la región de Skåne, sí, eran suecos, pero habían estado durante varios siglos siendo daneses. Entonces, sí, ahora eran suecos, pero tenían un pasado danés, entonces tenían como una especie de, bueno, cultura o identidad propia. No es que quisieran separarse, o autodeterminismo, o separarse de Suecia, o volverse a ser daneses, o crear una soberanía propia, un país propio independiente. No es eso. A nivel cultural, sí, son suecos, pero fueron daneses y ahora ellos son, pues eso, de Escania. Pues en algunos países europeos pasa lo mismo, porque las fronteras, en este caso en Alsacia, las fronteras entre Francia y Alemania se han ido moviendo a lo largo de los siglos. No pasaba como en España que en los Pirineos, que, bueno, ha sido una frontera natural que se ha respetado bastante, con excepciones, pero en general la separación entre Francia y España ha estado bastante clara, aunque, bueno, había ido con alguna excepción pequeña. Sin embargo, en el centro de Europa, lo mismo que pasaba en el norte, con este ejemplo de esa área sueca que también ha sido danesa, en el centro de Europa con mucha más razón porque realmente en las fronteras no hay muchas fronteras naturales. Bueno, sí, en Alsacia está el río Rin, que separa Alemania de lo que es ahora Francia, pero bueno, es un río, no es una cordillera como los Pirineos. Y eso de que han sido unos estados y luego han sido de otros estados hace que, al final, esas regiones son únicas, porque incluso aunque pertenecían a ciertos estados alemanes o cuando dependían de París, de Francia, están relativamente lejos de las capitales de los estados a los que pertenecían, aunque nominalmente tenían que rendir vasallaje al rey o al príncipe elector de turno. Al final, los señores nobles de esa zona tenían cierta capacidad de autogobierno, aunque funcionaba un poco por su cuenta, aunque que teóricamente dependían del monarca de turno. Y que en algunos siglos el monarca fuera francés y que en otros, en otras ocasiones, fuera germano, tampoco cambiaba tanto la vida de las personas que vivían allí, los alsacianos en este caso, pero así en general. Entonces, desde el punto de vista de un español, estas cosas son curiosas. Así que, en definitiva, una visita muy recomendable. Y esto es un poco lo que te quería contar hoy. Muchas gracias por el tiempo que has dedicado a escucharme. Tienes los métodos para contactar conmigo en las notas del programa. Nos oímos la próxima semana. Hasta el próximo episodio. [MÚSICA]