[Música] Hola, yo soy Rubén y esto es El parche de Odín, el podcast personal de un oftalmólogo entre los países nórdicos y España. Este es el episodio 274 y se titula "Eligiendo el futuro", pero forma parte de este arco particular de aventuras. Lo pongo en el título y pone esa carátula diferente de la carátula del cover normal, de ese vikingo con el casco y el parche, pero en el quirófano.
Vamos a seguir contando mis aventuras particulares con el tema del trabajo y la vida, dónde vivir, en qué país vivir. Porque si un cambio de trabajo te cambia mucho la vida, si ese cambio de trabajo implica cambiar la ciudad y el país donde vives, pues te cambia todo. No solo es la vida laboral, sino, por supuesto, la vida personal. Donde lo habíamos dejado es que estábamos sopesando dos alternativas firmes. Después de volver a España y el trabajo después de unos meses, la cosa no fue bien en esta vuelta a España, concretamente en Mallorca. De las diferentes opciones que fuimos buscando y nos planteamos, nos quedamos con dos opciones principales que he ido comentando en dos episodios.
Concretamente, hablé la última vez, en el último episodio de este arco de aventuras, fue el 7 de junio, el episodio 267, que hablé de la alternativa española, una opción para quedarnos en España. Y, previamente, el 10 de mayo, en el episodio 273, hablé de la alternativa nórdica. Y en eso estábamos. De hecho, precisamente como estaba pensando en la alternativa nórdica, pero no en una alternativa sueca, sino en Finlandia, por eso hablaba de nórdica en general, sería volver a los países nórdicos, pero no exactamente a Suecia. Debido a eso de que, bueno, a partir de estas fechas, concretamente a partir de mayo, cuando os estuve comentando que me estaba planteando muy seriamente si nos volvíamos al norte, desde entonces he cambiado un poquito, supongo que lo habéis notado. He cambiado un poquito la frase de entrada del podcast: hablo de mi vida entre España, pero no entre Suecia y España, sino que ahora hablo de los países nórdicos pensando que he estado en Suecia, he estado en España, pero puede que ahora me vaya a otro país nórdico, no a Suecia, en este caso a Finlandia. Por eso lo he dejado abierto, porque todavía no lo había aclarado. He planteado estas alternativas y luego he ido grabando los episodios regulares y estaba, como digo, en la alternativa abierta de Finlandia. Voy a dejar en las notas del programa los enlaces a cada uno de estos dos episodios donde explico en profundidad y con detalle cada una de estas alternativas.
Ahora voy a hacer un resumen rápido, pero si no te acuerdas o no los has oído, sí que te recomiendo que oigas los episodios anteriores para que entiendas mejor lo que vamos a explicar aquí, que es la decisión que hemos tomado. Entonces, como digo, resumen rápido. La propuesta española sería un hospital público, un hospital grande, cabeza de provincia, con un buen sueldo, un sueldo superior a lo esperable para un trabajo en un hospital público aquí en España. Y la propuesta era diferenciadora. Aparte del sueldo, la propuesta era bastante diferente de lo que se puede encontrar para una especialidad como la mía en un hospital público español o, en general, para médicos que trabajan en la sanidad pública aquí en España. El jefe de servicio, el que va a ser y que iba a ser jefe de servicio, porque en ese momento no lo era, lo iban a contratar a la vez que a nosotros, pero tanto el jefe de servicio, el jefe territorial de todos los hospitales de la provincia, como el gerente del hospital, estaban muy comprometidos en un proyecto bastante concreto y bastante claro, y estaban muy comprometidos con el bienestar del médico, por una parte, y también en delegar cierta parte de la organización, de cómo hacer las cosas. Nos daban cierta manga ancha de cómo organizar las cosas. No nos tienen que decir cómo tenemos que hacer las cosas, sino que nos daban cierta manga ancha. Eso también quiere decir que tenemos que rendir cuentas. Nosotros tenemos que dar una cuenta de resultados, tenemos que conseguir una atención correcta, etcétera, pero no nos dicen cómo lo tenemos que hacer, con lo cual eso es bastante novedoso y eso nos atraía mucho.
Aparte de eso, también estaba la posibilidad de investigación dentro de tu horario, que se facilitaba, había mucha facilidad para investigar. También flexibilidad de horarios, eso es muy interesante. Podrías acumular horas unos días y tener libres otros días, incluso algunos días de teletrabajo, porque se iban a mirar una serie de pruebas y cosas sin atención presencial. Una cosa interesante por lo novedosa y diferente de lo que es el trabajo normal, estándar, en un hospital. Por otra parte, la oferta finlandesa, también en un hospital público, el sueldo era previsiblemente algo mejor. Digo "previsiblemente" porque no teníamos las cifras tan concretas. Lo mismo que en España, sí que nos podíamos reunir en persona y nos podían dar unas cifras económicas de lo que iba a ser nuestro sueldo. En Finlandia, aparte de los correos electrónicos y la videoconferencia, la entrevista que tuvimos, los sueldos en los países nórdicos son más flexibles. No significa que el médico cobre tanto. Según la antigüedad o según... Es mucho más rígido en España. Allí se cobra más, se cobra menos, depende de tus competencias. Y no llegamos a ir en ese momento, etapa inicial de ir a Finlandia para seguir con las conversaciones. Cuando teníamos que tomar decisión de ir para un sitio y ir para otro, no nos íbamos a Finlandia ni volver a Finlandia. Pero sí que es cierto que, sabiendo lo que se cobra en nuestros hospitales, los médicos, los cirujanos, nos podíamos hacer una idea más o menos de por dónde se movían los sueldos, que eran superiores a Suecia. En Suecia ya eran superiores a España. Entonces el sueldo precisamente iba a ser algo mejor. El hospital allí en Finlandia era más pequeño y los casos eran menos complejos. Aunque fuera un hospital también que cogía todo el área, era el hospital de referencia de varias poblaciones de alrededor, no era el proyecto del hospital tan grande como lo que nos ofrecían en España. Hay muchos más detalles, muchos detalles muy importantes, pero, como ya lo explico en cada episodio, no me voy a repetir. Simplemente era un poco por actualizar y recordar un poquito, porque ya lo hablamos, esto hace más de un mes.
Entonces, con estas ofertas en la mano, íbamos a hacer mi mujer y yo. Para muchos que estarían en nuestro lugar, la respuesta sería evidente: quedarse en España. Una vez ya hemos vuelto, pues todo lo que supone irse e irte de tu propio país, volver a hablar un idioma extranjero, alejarte de tu familia, alejarte de tus amigos, otra vez shock cultural, etcétera, habiendo una buena oferta en España, vamos a decirlo así, simplificando, para qué irse, ¿no? Para mucha gente estaría claro. Pero para nosotros no estaba tan claro. ¿Por qué? El irnos a otro país no nos pesaba tanto. De hecho, cuando nos fuimos en el 2020 a Suecia, nos fuimos para no volver. Volvíamos para visitar a la familia, de vacaciones, etcétera, pero la idea era establecernos allí, en Suecia. Luego, ya después, de aquí a varias décadas, cuando estemos jubilados, quién sabe, si nos quedamos en Suecia, nos volvemos a España o vivimos en los dos sitios. Pero la idea era quedarse ahí. Entonces, la idea ahora de pensar que nos vamos a Finlandia y nos vamos, no nos pesa para nada. Una gran ventaja que, igual, no parece que te lo pienses tanto cuando esto ocurrió, porque esto lo estamos negociando en invierno. Estamos en diciembre, enero, estamos negociándolo. Pero ahora que estamos en plena ola de calor, con 30 y muchos, 40 grados en España, fíjate lo que es vivir en Finlandia. Es un país mucho más fresco, con unos veranos estupendísimos, unas temperaturas muy buenas en verano. Y es que en invierno, que haga frío, no nos pesa nada. Ponerse más ropa y ya está. O sea, nosotros hemos estado encantados con la temperatura, con el clima en Suecia, con lo cual en Finlandia íbamos a estar en ese aspecto mejor que en España. Pero es que, además, la parte, digamos, no laboral de Suecia nos encantaba. Al final la parte laboral en Suecia hubo problemas, rigideces, dificultades a nivel de ciencia, cirugía, de que no había posibilidad de operar bien y rigideces en cierto tipo de burocracia, pero son cosas muy concretas a nivel laboral. Pero la parte no laboral de Suecia nos encantaba. La sociedad, el bienestar, el vivir día a día, la rutina de un país nórdico es lo que nos llamaba mucho. Y las bondades de Suecia las podíamos extrapolar bastante bien o con bastante fidelidad a vivir en Finlandia. Ya lo comenté en episodios anteriores, teníamos una compañera de trabajo, una residente que era de Finlandia, con la que hablábamos y tal, y, a ver, sigue siendo un país nórdico, lo mismo que cuando estuvimos en Copenhague una semana trabajando, y cuando estuvimos también en Oslo. A ver, hay un estilo de vida, una forma de vivir que en los países nórdicos es bastante común. De hecho, las diferencias que podía haber en carácter entre Finlandia y Suecia incluso llamaban la atención de que podía ser interesante. Algunas cosas negativas de los suecos, que a veces son poco resultativos, de que diferir las decisiones, hacen muchas reuniones pero no dan pasos adelante. Parece que los finlandeses son más resultivos en ese sentido. O sea que, a nivel de entorno y de país y de convivencia y de lo que es vivir allí, pues nos llamaba bastante, sin saber realmente. Nunca habíamos vivido en Finlandia, no sé si siempre te puedes llevar una decepción o un chasco, pero tenía buena pinta.
Por otra parte, la opción española, la opción de trabajo, pinta bien, pero también tiene incertidumbres, porque, como he dicho, es algo muy diferenciador y se tienen que cumplir muchas promesas que nos han hecho para que estemos a gusto. La oferta es atractiva porque es muy diferente de lo normal, con lo cual se tiene que cumplir esa diferencia. Mientras que en Finlandia, lo que nos prometían o lo que nos ofrecían como el puesto de trabajo, no había tantos compromisos y promesas que se separaran de lo normal y de lo esperable. O sea, no te estaban diciendo nada extraño o diferente. O sea que, en ese aspecto, podía ser menos incertidumbre lo que sería Finlandia. Cuando he hecho ahora el resumen rápido de la opción finlandesa, como decía: ¿no? Como es un hospital más pequeño, son casos no tan complicados, como si fuera todo negativo y pero es negativo. Es decir, en Finlandia, por resumir un poquito, el sueldo es mejor. Los finlandeses, como los suecos y el resto de nórdicos, son muy flexibles con el horario. Siendo flexibles y, además, teniendo un sueldo mejor, podemos valorar si queremos trabajar los cinco días de la semana o cuatro días o incluso tres días. Nos salen las cuentas como para trabajar tres días a la semana y seguir ahorrando. Con lo cual, bueno, pues... Y sin tener que doblar. No es como en España, que, bueno, le dan flexibilidad, pero para hacer la jornada completa, que son cinco jornadas, trabajar mañana, trabajar tarde... No, no, en este caso sería una cosa mucho más relajada lo de Finlandia. Entonces, claro, un entorno donde puedes vivir bien, porque los países nórdicos, el estilo de vida, vives bien, se viven a gusto, cobras bien, una salvajada, pero cobras bien, el entorno es agradable y no te compliques la vida, no hay sorpresas. Y yo creo que esto es importante, porque lo de complicarse la vida y meterse en cacerías de once varas... Pues depende en qué etapa vital lo ves de una manera y lo ves de otra manera. Es diferente cuando tienes veinte y muchos años o treinta y pocos años. Eso, quieres hacer muchas cosas y es el momento de intentar hacer cosas que suenan súper extrañas pero te llaman mucho la atención, de equivocarte y no pasa nada, y seguir y tal. Cuando ya tienes casi cincuenta años, valorar, pues eso, una cosa segura, tranquila, cosa que va a ir bien. En Finlandia no tengo que montar equipos multidisciplinares y poner de acuerdo no sé cuántas personas para hacer esto, hacer todo esto, otro, que tienes que luego rendir cuentas de estos equipos y estas cosas que estás haciendo... No. Una cosa más sencilla, pues tienes tu horario de trabajo, tienes estos días de quirófano, tienes estos días de consulta, cobras por esto, no te agobiamos... Eso tiene buena pinta también. Ya digo, no es lo mismo cuando estás entre veinte y treinta años, cuando ya estás más cerca de los cincuenta que de los cuarenta.
Entonces, ya con todos estos antecedentes, y por no hablarlo más, que al final expliqué una propuesta en mayo, otra propuesta en junio, estamos ya al final de julio y ya es momento de decir qué alternativa cogimos, es decir, hacia dónde iba nuestro futuro, ¿nos quedamos en España o nos íbamos a Finlandia? Y al final, después de considerarlo y ya un poco resumiéndolo, nos decidimos por España. Al final, sí, no tenemos veintitantos ni treintitantos, pero nos va la marcha. Y el proyecto es que es muy atractivo profesionalmente y, tal como nos lo vendieron, nos genera mucha ambición, pero en el buen sentido. Por una parte, casos difíciles para manejar en consulta, casos difíciles para operar y el tema de organizar equipos multidisciplinares, organizar que tiene que ser atención presencial, que se puede manejar a distancia, que se puede hacer con teletrabajo, cómo se organiza con las enfermeras, con los optometristas... Y esto que nosotros lo decidamos, para bien o para mal, pero es una cosa nuestra, decidiendo cómo se organiza esto para no perder calidad, para que esto no suponga esto de tener trabajo y esto de no ver al paciente. Al final, ya lo he ido explicando en varios episodios, que esto lo utilizan las gerencias, las gestiones, los equipos gestores de sanidad, para perder calidad, sin decir que pierden calidad, por supuesto, pero una forma de ahorrar dinero, ahorrar en recursos humanos, ahorrar en contratar médicos y otros profesionales sanitarios, a costa de perder calidad. Pero se trata de que no van a ser los gestores los que decidan cómo hacer esto, vamos a ser nosotros. Pero no nosotros en global, sino nosotros, mi mujer y yo, en nuestro campo de expertise, en nuestro campo donde somos los más expertos, donde llevamos muchos años trabajando en esto, y decir, bueno, cómo podemos optimizar los recursos, pero optimizar de verdad, sin bajar calidad. Es necesario que el 100 % de todos los pacientes que ya tenemos que ver los especialistas, los médicos... Pues no siempre, pero cómo lo podemos hacer para que lo vean una serie de personas, pero no se pierda calidad. Son personas de nuestro entorno, de nuestra confianza, que nosotros las formamos, la parte que hay que formarlas, que están en contacto siempre con nosotros, en cuanto vemos que esa discrepancia viene a nosotros para que nunca se pierda calidad, y eso lo hacemos nosotros, sin que nos lo impongan, y eso tiene muy buena pinta. Y además es que nos dieron ciertas "garantías". "Garantías" nunca es una garantía completa, pero el proyecto del jefe era muy claro y iba en ese sentido, pero es que también del gerente del hospital, que al cabo es un poco el que da dinero y el que dice "esto se hace, esto no se hace". Es una cosa novedosa comparada con otros hospitales, pero no era los primeros, no era una cosa que jamás se había hecho. De hecho, lo había arreglado con otro servicio y con un gran resultado, los otros compañeros de la otra especialidad estaban muy contentos, se les daba más autonomía para tomar decisiones... Eso, esa medicina centrada en el médico, en la gerencia, la organización centrada en el valor, en el médico, y al médico es el que se encarga de crear una buena calidad asistencial para el paciente. Pero el gerente se tiene que ocupar en que el médico esté a gusto y tenga las herramientas de trabajo. Ese concepto nos gustaba y ya lo habían hecho. Es decir, el gerente lo había conseguido con éxito, y el gerente contaba con el respaldo de la consejería, el Instituto de Salud de la Comunidad Autónoma. Con lo cual, es que esto ya estaba funcionando, entonces no es una garantía 100 %, pero, oye, pues, dentro de lo que pueda haber, no es como hacer castillos en el aire, no son propuestas locas, no son brindis al sol, son proyectos, ya se ha llevado a la práctica, con buen éxito, y quería repetir esa misma fórmula: "Vamos a tratar de traer a los mejores médicos, vamos a tratarlos bien y vamos a darles las herramientas". Pues ese proyecto nos ha llamado la atención. Y todo lo demás ayuda, esa flexibilidad de horarios que te ofrecen, investigación, todo ayuda. Y sí, también ayuda el que el sueldo sea algo mejor de lo normal, pero por sueldo no nos hubiéramos ido a Finlandia. Es el proyecto lo que nos llama.
Y ya estaba. Lo hablamos, lo dijimos y, además, tenían ya interés en firmar el contrato cuanto antes, una vez ya estaba todo decidido. Y nosotros también, una vez ya está decidido, pues cuanto antes. Y esto, como digo, fue en invierno. Estamos ya a finales de diciembre, comienzos de enero, mandamos algunos papeles que necesitaban para ir preparando el contrato y la idea y la intención del gerente y el jefe era que pudiéramos firmar antes de cuando nos íbamos a El Salvador. ¿Os acordáis que os expliqué que nos fuimos un par de semanas a El Salvador como emisión humanitaria para operar niños con estrabismo? Eso ya les dijimos a ellos a la hora de firmar el contrato, comenzar a trabajar. "Oye, pues estas dos semanas, vamos". "Vale, no pasa nada". Comenzáis a trabajar después, cuando volváis, pero a ver si podemos firmarlo ya antes. Ahí lo tenemos todo apalabrado, ya firmado, ya que no ocurran sorpresas. "Vale, vale". Entonces lo intentamos hacer, pero la burocracia iba más lenta. Al final, eso dependía del gerente, dependía del personal. Eso de firmarlo a distancia, hacer una firma digital, como hicimos en Suecia, ni de coña, claro, en un hospital español. Eso no podía ser. Total que, bueno, al final, quedamos que lo firmamos justo después de volver de El Salvador. Y así lo hicimos. Y nos fuimos a El Salvador muy contentos, no solo por ir a El Salvador, ya dediqué un episodio hablando de eso, que fue una experiencia maravillosa, además nos fuimos optimistas por el futuro laboral. Y es que cuando un sistema sanitario público, autonómico en este caso, porque ya están las transferencias... Cada comunidad autónoma tiene ya transferida la sanidad. Ya sabemos que en la mayoría de las comunidades autónomas la sanidad no está funcionando bien, está en franco declive. Una de las ventajas, de las pocas ventajas, de transferir la sanidad a las comunidades autónomas es que lo que ocurre en otras comunidades autónomas, lo que está ocurriendo en Madrid, lo que está ocurriendo en Barcelona, lo que está ocurriendo en Baleares, en muchos sitios, no tiene que ocurrir en toda España. Y entonces, cuando un sistema sanitario autonómico apuesta, y esto es algo novedoso, apuesta de verdad por los profesionales, no de boquilla, sino de verdad, puede ser muy ilusionante. Y encima eso, te dejan investigar, a ellos les interesa que investigues, y te ayudan a ello, te dejan organizar de verdad la atención sanitaria y eso de racionalizar los recursos y tal, lo quieren hacer de verdad, lo dejan en manos de los profesionales que saben los detalles y que no sea este tipo de organización racionalización que no sea una excusa para bajar la calidad, sino que quieren mantener calidad y mantener a los profesionales contentos. Y que sean estos profesionales los que de verdad organicen los equipos, organicen la atención sanitaria al nivel ya más cercano al paciente, en el día a día, los detalles. Eso nos llama mucho y a eso nos lanzamos. Y efectivamente, eso hicimos. Después, cuando nos volvemos de El Salvador, vamos allí a firmarlo. Y ya, como ha ido el comienzo, como hemos tomado esta opción española, esta vez en un hospital público, pero con un hecho diferenciador que rompe la tendencia, pues eso ya te lo iré contando en futuros episodios de este arco de aventuras. Pero ya, por lo menos, ya hemos desvelado la decisión. Esto que hemos mantenido tres meses, de qué hacemos, nos quedamos en España, nos vamos a Finlandia, pues eso ya lo sabéis. La opción era "nos quedamos en España" e iré contando los detalles más adelante en futuros programas. Muchas gracias por el tiempo que has dedicado a escucharme. Tienes los métodos para contactar conmigo en las notas del programa. Este podcast no utiliza inteligencia artificial para su producción o locución. Nos oímos la próxima semana. Hasta el próximo episodio.