Hola, yo soy Rubén y esto es el Parachidodín, el podcast personal de un oftalmólogo entre Suecia y España. Este es el episodio 284 y se titula El progreso desde fuera. Pero antes de comenzar a hablar con el tema de hoy, un pequeño comentario sobre la semana pasada. Depende, claro, de cuándo hagas este podcast, pero a fecha de publicación de este episodio, bueno, pues la semana anterior, concretamente el sábado 26 de septiembre de 2026, tuvo lugar un encuentro de podcasting que ya lo anuncié un par de semanas antes, que es el Cañasí Podcast, la tercera edición.

Ya estuve el año pasado y ha sido un placer poder ir. Fui yo, también mi mujer, y pudimos reencontrarnos con muchos amigos, muchos, la mayoría podcasters, también había escuchantes. Y como digo, nos reunimos en el mismo sitio que el año pasado, en una cervecería, que también es bar-restaurante, que se llama La Caníbal. Es un evento gratuito, muy interesante, muy divertido, donde hay directos de podcasting, podcast en directo, y, igual de importante, incluso más, la oportunidad de encontrarnos, charlar, en un ambiente distendido.

Yo tuve la oportunidad de encontrarme con la gente que estaba desayunando en una cafetería cerca del evento, antes de comenzar. Luego tuvo lugar el primer directo, luego comimos, comimos ahí en la misma fábrica, en la misma cervecería, y después del evento hubo tres directos más, o tres podcasts en directo más. Y ya acababa el evento, y entonces entregaban el premio de la Sespo, de la Asociación de Escuchas de Podcasting, que se lo dieron a Sigur Vallejo por su podcast a micro descubierto. Enhorabuena, Sigur. De hecho, hace poco, este mismo verano, pudimos ir en un directo aquí en La Rioja; un premio merecido.

Y después, cuando ya acabó oficialmente todo lo que había que hacer ahí en La Caníbal, pues bastantes de los que estábamos en el evento también nos quedamos a cenar. No todos, pero creo que estuvimos, pues igual unas 40 personas, también cenando en un restaurante de allí. Y ya sí que ya se acabó, y cada uno ya se fue a su casa, pero ya a las tantas de la noche. Con lo cual, muy bien, encantado, y me he agradecido primero a los organizadores: Julián, David Tella, Alex Berlanga, Elena. Elena, por cierto, del podcast Mujeres con Historia, es la que me ha hecho la cuña, la presentación, la voz femenina que presenta mi otro podcast, el de Ocularis. Precisamente es de Elena, tiene una voz muy bonita, y además es un encanto de persona.

Y también como organizador estaba Iago Llopis, que la semana pasada tuve más tiempo de conversar con él, conocer a su pareja, hablar de su nuevo proyecto de podcasting, de Camina sobre el Agua. Al final fueron muchas horas de encontrar gente y, como siempre, pues se hace corto. También tuve la oportunidad de hablar con José, José el Camarero, que además nos ha estado ayudando, hace poco, como no, en un tema de las facturas de la luz y la electricidad y tal. También pude saludar, aunque no pude estar mucho rato charlando con él, con Alex Molins, de poder ser una charla más.

Y por ejemplo pude desvirtualizar, que no lo conocía hasta entonces, a Chush, Chush de la red ManchaPod, que hace el podcast Cuenta mi hermosura, y también un micropodcast, podcast de menos de un minuto, que se llama Chushpitos. Está muy bien porque habla de biología, de temas de biología, pero muchas veces también aplicados a la salud humana y a la medicina. Muy interesante esta parte porque tiene que ver con mi ramo, pero vamos, en general un lujo conocer a tantos podcasters que oigo. Aunque sí que es cierto que este año me ha pasado lo mismo que el año pasado: estoy a gusto, disfruto un montón, pero no hablo tanto con unos o con otros como podría parecer.

Me explico. Todos los que grabamos podcast, en general, parecemos que hablamos mucho. Nos sentamos delante del micrófono y hablamos bastante. Hay gente que hace podcasts más cortos, más largos. Este del parche de Dean puede variar entre 10-15 minutos, a veces 30-40 minutos, ya lo sabes tú bien. Y en el otro podcast, el de Ocularis, me extiendo fácilmente en torno a hora, a veces más, una hora hablando yo solo conmigo mismo. Evidentemente, si ya llevo una década grabando un podcast, pronto voy a hacer seis años de este otro podcast, que es semanal, que es con bastante frecuencia. Después de 284 episodios, lógicamente me gusta hablar o parece que le doy mucho a la lengua.

Y es que el perfil de muchos, bastantes podcasters, es un perfil extrovertido, porque les gusta hablar, les gusta que la gente les oiga y, también, son desarrolladores; a ellos les gusta oír, les gusta hablar, un perfil social extrovertido. Pero, ¿y los introvertidos no pueden dedicarse a hacer podcasting? Evidentemente sí. Y yo me identifico a mí mismo, o me etiqueto a mí mismo, como más bien introvertido. No precisamente tímido o apocopado o demasiado reservado, por lo menos en persona. Otra cosa es cuando te pones a escribir, porque bueno, ahora ya menos porque está el podcast, pero antes escribía un blog y me ha tocado escribir mucho, mucho, mucho. Y por supuesto, cuando estoy en un podcast es otro tema. Pero cuando estoy en persona, soy como más prudente. No me gusta tomar mucho la palabra y acaparar la atención cuando hay más personas alrededor, o no mucho.

Y también pasa con otras personas que escucho, otros podcasters que les escucho. Me encanta verlos en persona, desvirtualizarlos, pero soy más de oír o de escuchar que de contar mi rollo, ya así de buenas a primeras. Luego, cuando va pasando el tiempo, en la comida o casi más, fíjate, en la cena, cuando te vas soltando y van saliendo temas, la gente te pregunta: «Ah, pues habéis estado en Suecia». «Ah, pues, ¿cómo es esto de las operaciones de la vista, por ejemplo?». El tema siempre sale. O cuando estuvimos en El Salvador, misión humanitaria, ¿cómo fue? Luego se va desarrollando la conversación y, sí, claro, luego el tema sale. Pero de buenas a primeras no soy de empezar a contar todas mis cosas, sino que tiene que ir saliendo el tema.

En conclusión, el Cañasí Podcast, esta tercera edición de este año 2026, ha estado fantástico. Un agradecimiento a todos los organizadores. A veces surgen ideas de decir: «Jo, pues me encantaría». Siempre tienes proyectos en la cabeza, conoces a gente y te gustaría empezar a hacer proyectos. Proyectos significa eso. Pues me gustaría hacer un podcast de este tema y me gustaría colaborar, invitar a este, a este y a este. Son cosas que se te pasan por la cabeza, no lo comentas ahí. Y también estoy en un momento de mi vida que no sé si ahora puedo empezar a meterme a más cosas. Igual tengo que esperar un tiempo a que las cosas se asienten. Pero bueno, por lo menos van surgiendo ideas.

Vale, cambiando de tema, ¿de qué vamos a hablar hoy? O el tema principal de hoy. Lo he llamado el progreso desde fuera. Y es como cuando avanza algo, una ciencia, una tecnología: cómo se ve desde fuera y cómo no se entiende a veces lo fácil que pueden ser algunos progresos que llaman muchísimo la atención, y lo difícil que avanza algo cuando uno piensa que tendría que ser mucho más fácil. Me explico.

Este tema viene de que hace algunos meses, oyendo un podcast de Milcar sobre algo de Apple, ya no me acuerdo, pues estaba indignado de lo que le costaba a Apple hacer no sé qué cambios en el sistema operativo. Se quejaba de que siendo Apple, una de las empresas más importantes del mundo, como es, digamos, en el mundo, y tienes pues todos los ingenieros, tienes dinero por si tienes que contratar, etcétera. Tienes incluso ahora la IA, la inteligencia artificial, que te ayuda a programar más rápido, cambiar el código y hacer nuevas versiones del sistema operativo. Se indignaba o no entendía por qué las cosas no iban tan rápido. No se ha cuento de qué. Y contestándole por redes sociales había alguien que era del gremio. Podía ser que fuera Roberto Ruiz Sánchez, puede ser. No lo estoy diciendo de memoria, no me lo apunté. Era del gremio y, claro que explicaba que las cosas no son así, que desde fuera las cosas ven de una manera.

Esta aparente paradoja se explica, o había un dicho que siempre se aplica, que es que si una embarazada tarda en dar a luz nueve meses, si pones nueve embarazadas juntas, no acortas el embarazo de un mes. Esto que se aplica en temas de informática, software, etcétera, también se aplica y mucho en la medicina, concretamente en mi ramo se nota y pasa mucho. Hay algunas cosas que pueden parecer muy complejas y muy difíciles porque los resultados son muy impresionantes. Confundimos lo bien que dan ciertos resultados con lo avanzado de la técnica o con lo mucho que avanzó la medicina.

Por ejemplo, trasplantar un cristalino a una persona que tiene cataratas y tiene muy mala visión, lo que hacemos es quitar su cristalino natural, la lente natural que hay dentro del ojo, y lo sustituimos por un cristalino artificial, por una lente intraocular. Entonces una persona no veía nada y de repente ve perfectamente de un día para otro con una recuperación muy rápida, sin casi molestias, parece magia. Entonces parece que la medicina, la oftalmología está súper avanzada porque hemos podido devolver la vista a una persona.

Y puede pasar lo mismo cuando se opera la gente de miopía o de astigmatismo, etcétera. Como veían súper borrosos sin gafas, cambiamos la forma de la córnea, pues con láser por ejemplo, y de repente de un día para otro, en pocos días la gente ve perfectamente sin gafas, ¿no? Parece ciencia ficción, parece que estamos súper avanzados. Hay, además, este tipo de cirugías, no todas, pero este tipo de cirugías de cataratas y de la córnea, sin dar puntos, etcétera, lo que la gente dice operar con láser, a veces con láser, lo de las cataratas con otros sonidos, pero bueno, con una tecnología como muy novedosa, no es simplemente cortar y coser como la cirugía convencional.

Incluso, aunque no sean las cirugías tan conocidas y famosas, también pasan cosas súper extrañas. Por ejemplo, hay que operar de estrabismo porque un ojo está desviado, y por la causa que sea, el ojo que está desviado hay problemas para operarlo, hay alguna dificultad. Resulta que operamos el ojo bueno, el ojo que está recto, y operando el ojo que está recto, el ojo enderezado se pone recto. Es como magia, ciencia ficción. Luego, cuando conoces las causas, pues no es tan mágico, ¿no? Todo tiene su lógica, pero claro, visto desde fuera es como magia. Cuando ese ojo está ya operado y por cualquier causa no puedes volver a operarlo, operas el ojo bueno y de repente curas el ojo malo operando el ojo bueno. Es como un portento.

Y eso tiene una parte negativa, que la gente piensa que la medicina o la tecnología o la ciencia están muy avanzadas. No están ni muy avanzadas ni poco avanzadas. Hay cosas que podemos hacer, y podemos hacer bastante bien, y cosas que no podemos hacer. Todo lo que sea recambiar, quitar tejidos y poner cosas artificiales, cosas artificiales que no sean células, que no sean funciones estrictamente biológicas, todo eso se nos da muy bien. Por ejemplo, quitamos un cristalino y ponemos una lente artificial. Esa lente artificial no tiene células, pero no necesitamos células para que eso que ponemos dentro del ojo funcione como una lente, porque solo vamos a hacer lentes artificiales que funcionan igual de bien o a veces mejor que un cristalino natural. Con lo cual, sin tener que regenerar células, podemos cambiar un cristalino, podemos cambiar la curvatura de una córnea.

Claro, ¿qué pasa? Que también existen enfermedades que no están en la córnea, no están en el cristalino: enfermedades de la retina o enfermedades del nervio óptico. ¿Qué es lo que pasa? Que ahí no vale cambios de forma, cambios de curvatura o introducir lentes. Aquí hay unas células que no funcionan y tendríamos que poner células que funcionen, células nerviosas u otro tipo de células que hay en la retina, y eso no podemos y no sabemos hacer.

O incluso algo mucho más común como es el ojo seco. El ojo seco produce muchos problemas y tal. Pues el ojo seco viene por una degeneración de glándulas. Bueno, hay muchas causas, pero bueno, las glándulas que producen la lágrima dejan de funcionar, se degeneran, se pierden, se atrofian. Y claro, no podemos regenerar células. Sí podemos poner lágrimas artificiales, eso se sustituye. Hay otros trucos. Podemos impedir que la lágrima que producimos, aunque sea escasa, se vaya. Tenemos muchos tratamientos para el ojo seco, pero un tratamiento definitivo que lo cure, no. Porque la curación significaría regenerar células, regenerar glándulas enteras. Y no podemos regenerar tejidos. O no de la forma que sería necesario para un ojo seco, o por una enfermedad de la retina o del nervio óptico.

Entonces, claro, parece que estamos muy avanzados en algunas cosas, en devolver la vista en algunos ámbitos, y luego otras enfermedades también del ojo. Parece que no hemos avanzado en nada en las últimas décadas. Eso genera frustración en la gente. Muchos lo entienden. La mayoría entienden que tiene que ser así, y hace falta aceptarlo y resignarse. Pero otras personas se enfadan y se frustran, y esa frustración la canalizan de una forma diferente y piensan que tiene que haber un culpable.